escorts

CIBERSEXO: POR QUÉ SÍ Y POR QUÉ NO

escort de alto nivel

Casi toda buena escort de alto nivel ha tenido algo que ver con el sexo virtual, cibersexo, sexo digital o como gusten llamarlo.

Está entre nosotros desde los albores de Internet, cuando apenas despuntaba como un invento interesante. O sea, cuando la gran «Red de redes» lejos estaba de ser lo que hoy: un eje central de la comunicación humana.

Es decir que no es algo nuevo. Pero con la popularización de Internet su importancia y difusión se multiplicaron. Con la llegada de la «Banda ancha» y las crecientes velocidades de transmisión, comenzó a captar a público cada vez más diverso. Y por supuesto, la pandemia de COVID-19 le dio aceleración exponencial al sexo virtual a distancia, digitalizado y sin contacto.

Pensemos que el nivel de utilización de las videoconferencias para todo tipo de propósitos (en particular para teletrabajo) que se alcanzó durante el pico de las infecciones en el mundo (2020) se esperaba para el 2025…

¿Pasó algo distinto con el cibersexo? No, para nada. No había manera. También se multiplicó y expandió a velocidades de fábula. Y no hablamos de pura y simple pornografía. Si bien el tráfico de porno jamás disminuyó, si no que aumentó al mismo ritmo que todos los demás usos de Internet en los últimos años. Y durante el aislamiento por la emergencia sanitaria mundial, tanto más.

Riesgos y precauciones a tomar por una escort de alto nivel (y por sus clientes)

Estas modalidades de sexo virtual, «digitalizado» o a distancia, también tiene sus riesgos. La ausencia de contacto físico no lo convierte en inocuo.

Y no hablamos solo de la posibilidad de que habilite algunas formas de explotación. También sucede que nadie está exento de sufrir adicción al sexo virtual. Puede suceder incluso con profesionales, y hasta una escort de alto nivel podría padecerlo. No hablamos de las «cam-girls», que hacen de esto una especialidad. Eso es otra cosa.

Considerando la descomunal oferta, para muchos la adicción al cibersexo está a la vuelta de la esquina. Pensemos que el uso indiscriminado de plataformas y apps por parte de menores indica que en el mundo virtual el acceso a contenidos condicionados es bastante aleatorio y muchas veces las reglas y «disclaimers» están de adorno. Y nada detiene al sexo virtual a distancia.

Además, ahora existe “Only Fans”, la red social de contenido para adultos con 130 millones de usuarios. Casi se convierte en ilegal, por su laxitud en la detección de identidades falsas, gran parte de las cuales eran/son de menores. Y quedan expuestos a la captación y posterior explotación sexual por parte de delincuentes. Esta compañía, que ha facturado miles de millones desde su creación en 2016, con un crecimiento vertiginoso, es una fuente alternativa de ingresos, y lo fué en especial durante la pandemia, cuando explotó, como todo lo que fuera virtual. Hoy, vender desnudos por Internet a través de esta plataforma es una forma de generar ingresos. Cualquier escort de alto nivel lo sabe.

Señales de alerta

¿Cómo identificar a un adicto al cibersexo?

*Gastan mucho tiempo en salas de chat sexual y en la búsqueda de sexo virtual.

*Esconden sus interacciones a su entorno personal.

*Sufren gran ansiedad entre una sesión de sexo online y otra.

*Suelen masturbarse mientras buscan chats eróticos o pornografía dura.

*Participan compulsivamente en fantasías sexuales colectivas, que por lo general no se concretan en la realidad.

Es cuestión de cuidarse, entonces. Ninguna adicción es buena, y esta tampoco.